En ocasiones veo historias (todos los días y en todas partes)

Lo que te voy a contar es bueno para “ver” historias.

Todos los días.

En todas partes.

 

Verás.

Era principios de verano y hacía tiempo que no veía a Marta.

Cada vez que Marta y yo nos juntamos, la liamos.

Sí o sí.

Con Marta no hay grises. Solo blancos o negros.

Pues nos reencontramos y como muchas veces…

…la liamos.

 

 

Estábamos disfrutando de un atardecer roteño de sevillanas maneras con gin tonic en mano cuando un enorme muchacho con acento raro y barba larga, cuidada y puntiaguda se acercó a nuestra mesa.

Era austriaco. 

Había venido a tierras gaditanas a montar el paddock de MotoGP en Jerez. Estaba de paso con su equipo que nos saludaba desde la mesa de al lado.

Juntamos las mesas.

Rodaron más gin tonics.

 

Y la liamos.

 

 

El caso es que nos llamó muchísimo la atención la barba del gigante austriaco.

A partir de ese día, solo veíamos barbas largas.

Cuidadas.

Y puntiagudas.

¿Es que de repente todos los treintañeros se habían dejado barba?

 

 

 

Días después, cuando fui a Sevilla a visitar a mi familia, lo vi claro.

 

Con el storytelling me pasó lo mismo.

Una vez que supe de su existencia y su poder aplicado a la venta, empecé a verlo por todas partes.

En los anuncios.

En el email marketing de copywriters de la vieja escuela.

En las pelis.

En la estrategia de Netflix y sus series, que saben cómo atraparnos para seguir consumiendo como un hámster una bolsa de pipas.

 

Pues eso.

Cuando fui a Sevilla lo entendí.

 

Estaba viendo con mi padre las noticias (algo que no hago a menudo porque me deprimen) y en la parte de deportes (ya sabes, fútbol) apareció él.

O mejor dicho ella.

 

Una barba larga.

Cuidada pero informal.

Ligeramente puntiaguda.

Una barba con la que se podría pasar tranquilamente el casting de Vikingos.

Esa barba estaba pegada a un tipo bastante conocido.

Futbolista.

Con un sueldo de unos 12 millones de euros por temporada.

Sergio Ramos.

 

¿Tendencia?

¿El pagar cantidades desorbitadas a tipos que van detrás de un balón?

Me refiero a la barba. Aunque lo otro también.

(Más bien, tendencia ancestral eso del salario futbolero y de imitar a personas que admiramos. También lo de contar historias). 

El caso es que Amazon desde el 2020 ha aumentado las ventas en las cortadoras de pelo y barba.

De hecho, fue uno de los gadgets del cuidado masculino más vendidos de la plataforma en 2020.

¿Casualidad?

 

No puedo decirte.

Lo que sí puedo decirte es mi secreto.

Si quieres aplicar el storytelling a tu negocio para aumentar tus ventas, tengo un programa de mentoring con el que en “ocasiones” vas a ver historias.

En películas.

En anuncios.

En personas normales.

En tu día a día.

En todas partes.

Como la barba del austriaco. O la de Sergio Ramos.

 

Para que estas “ocasiones” ocurran siempre, solo necesitas una cosa. Algunos lo llaman El Sexto Sentido.

Consiste en estar vivo.

Curso Genera Historias Constantes (Y Sonantes)

Que tengas un día redondo.

Nuria León.

P.D. Si eres hombre, quizá te estés preguntando cómo hacer crecer y cuidar una barba puntiaguda como Sergio Ramos. Lo siento, pero no puedo enseñarte eso.

P.D. Si lo que quieres saber es cómo ver esas historias todos los días y en todas partes, ahí arriba en el enlace.

 

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